El pasado mes de mayo, la plataforma Airbnb presentó una nueva forma de buscar a través de sus categorías, incluida la de viñedos, en la que se encuentran 120.000 alojamientos en todo el mundo y cuyo número de anfitriones aumentó un 60% en el primer semestre de 2022 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En España los anfitriones que ofrecen estancias cerca de viñedos ingresaron en conjunto 25 millones de euros sólo en el segundo trimestre de 2022, con unos ingresos cercanos a los 2.200 euros durante el mismo periodo.
En algunas zonas vitivinícolas, los ingresos típicos de los anfitriones de abril a junio de 2021 se situaron muy por encima del salario medio en España, como Binissalem (unos 5.700 €) e Inca (unos 4.100 €) en las Islas Baleares; el Masnou (unos 5.400 €), cerca de la región de Alella, Sant Pere de Ribes (unos 4.600 €) y Sitges (unos 4.400 €) en la comarca del Baix Penedés, Tarragona. En Altea, en la región vitivinícola de Alicante, en la Comunidad Valenciana, los anfitriones ingresaron unos 2.240 euros en el segundo trimestre, mientras que, en Conil de la Frontera, los anfitriones de la región de Cádiz, obtuvieron unos 1.835 euros en el mismo periodo.
Por regiones, las que mayores ingresos presentaron fueron Islas Baleares (unos 8 millones de euros), Cataluña (unos 8 millones de euros), Andalucía (unos 3 millones de euros) Islas Canarias (unos 2 millones de euros) y Valencia (1 millón de euros). Seguidas de País Vasco (unos 520 mil euros), Galicia (unos 493 mil euros), La Rioja (unos 144 mil euros), Castilla y León (unos 72 mil euros) y Navarra (unos 43 mil euros).